El descubrimiento de América
Antes de comenzar debo dejar claro que en ningún momento hemos corrido ningún peligro, pero creo que el blog ha perdido algo de fuerza y es por ello que voy a adornar algo la realidad, sin que esto signifique - repito - para nada, que nuestras vidas hayan corrido peligro alguno.
Los libros de historia atribuyen el descubrimiento de América a Cristóbal Colón, que no digo yo que estén equivocados, pero ya sabéis que cada uno ve la historia desde su punto de vista. En realidad, gente ya había en América, y este señor no era español sino italiano. Además esos libros hablan de historia general, y este blog de nuestra historia. De manera que en varias entregas os iré relatando cómo descubrimos la América del noroeste.
Día primero.
El principio del viaje se desarrolla a través del estado de Washington. Nuestro destino es la península de Olympic, de manera que Ka establece la ruta a través de la carretera 90, para después tomar la 82, hasta llegar a Toppenish.
Toppenish es - según la guía - un pueblo indio cuyas calles están adornadas con murales que representan la historia del lugar. Es el centro urbano de una reserva india y en él se encuentra el museo Yakama, que recibe el mismo nombre que la tribu que poblaba aquellas tierras antes de que el hombre blanco - white eyes - llegase hasta allí.
La entrada al pueblo no coincidía con lo que la guía decía. Lo habéis visto un montón de veces en las películas americanas, el típico barrio de mejicanos, con casas con un pequeño jardín, construidas en perfectas cuadriculas, con la puerta mosquitera, calles formando manzanas cuadriculadas, mucha gente de tez oscura pasada de peso, con esas prendas anchas de rapero, carteles en español donde reza: Panadería, Carnicería La Barata.
Los libros de historia atribuyen el descubrimiento de América a Cristóbal Colón, que no digo yo que estén equivocados, pero ya sabéis que cada uno ve la historia desde su punto de vista. En realidad, gente ya había en América, y este señor no era español sino italiano. Además esos libros hablan de historia general, y este blog de nuestra historia. De manera que en varias entregas os iré relatando cómo descubrimos la América del noroeste.
Día primero.
El principio del viaje se desarrolla a través del estado de Washington. Nuestro destino es la península de Olympic, de manera que Ka establece la ruta a través de la carretera 90, para después tomar la 82, hasta llegar a Toppenish.
Toppenish es - según la guía - un pueblo indio cuyas calles están adornadas con murales que representan la historia del lugar. Es el centro urbano de una reserva india y en él se encuentra el museo Yakama, que recibe el mismo nombre que la tribu que poblaba aquellas tierras antes de que el hombre blanco - white eyes - llegase hasta allí.
La entrada al pueblo no coincidía con lo que la guía decía. Lo habéis visto un montón de veces en las películas americanas, el típico barrio de mejicanos, con casas con un pequeño jardín, construidas en perfectas cuadriculas, con la puerta mosquitera, calles formando manzanas cuadriculadas, mucha gente de tez oscura pasada de peso, con esas prendas anchas de rapero, carteles en español donde reza: Panadería, Carnicería La Barata.
Paramos en un cruce y a la derecha, en la misma intersección, aparece una berlina blanca con cuatro tipos de tez oscura pero no negros, enjoyados, con la música rap a todo volumen... el conductor vestía camiseta blanca de tirantes... Nos hemos equivocado de pueblo? Donde esta mi arma?
Ya era la hora de comer y estaba programado hacerlo allí, de manera que buscamos algún sitio publico donde poder sentarnos y tomar el perrito frío preparado para la ocasión. Llegando al centro empezamos a descubrir las pinturas que cubrían sus paredes... juzgad por vosotros mismos
Ya era la hora de comer y estaba programado hacerlo allí, de manera que buscamos algún sitio publico donde poder sentarnos y tomar el perrito frío preparado para la ocasión. Llegando al centro empezamos a descubrir las pinturas que cubrían sus paredes... juzgad por vosotros mismos

...y se nos fue pasando un poco la paranoia del peligroso barrio hispano. Ka piensa que son indios y que de pequeños pudieron tener alguna enfermedad que les hace parecer mejicanos. Mi opinión es que los negocios al menos son de hispano hablantes y que muy probablemente aquel fuera un barrio mejicano.
A la salida del pueblo está el museo que os comentaba, el Museo Yakama. Llama la atención la manera en que los indios se quejan de la llegada del hombre blanco, que lo metió en reservas e intentó extinguir su cultura y que los recluyó en colegios de disciplina militar, y por otra parte, hay un lugar especialmente dedicado a aquellos indios de la tribu Yakama que han servido al Ejercito de los Estados Unidos de América.
Rumbo a Mount Rainier.

Mount Rainier es una montaña con nieve perpetua, en cuya estación de esquí se puede practicar este deporte los 365 días del año. Aquella noche la debíamos pasar en el camping del monte y antes de hacer una fogata y luego ir a dormir, nos dimos una vuelta por allí e hicimos unas fotos.
Por la noche hizo un frió del cagalse. En todos los campings donde esta permitido hacer fuego te venden leña - bueno, 6 palos - a $5 - casi na! - y generalmente dicen que esta prohibido recoger leña del campo - qué tíos, el negocio ante todo -. Pero aquella noche estuvimos recogiendo piñas, matojillos y alguna maderita rota tirada por allí e hicimos un fuego ilegal, medio de tapado, temiendo que apareciera por allí el host y nos pusiera una multa, o peor, nos echase el camping. Pues no pasó nada de eso, disfrutamos de nuestro fueguecito y a dormir, que mañana hay muuuchas cosas que ver.
Besos y abrazos. Buenas noches.
Sprocket y Matt
PD Buen viaje Gobo, ha sido un placer tenerte con nosotros.
Buen viajeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee Gobo! y no olvides beber cositas para que no se te seqque la bocca
ResponderEliminarQueridos Sprockett y Matt: he llegado a Madridonia, aqui la gente es bien rara, y Mari Carmen no tiene unas especiales que sean dificiles para desir "no", sino pocas ganas de ponerte una cerveza a la voz de "ya", aunque te vean la cara de deshidratacion despues de 31 horas sin dormir y un jet-lag del 15 largo. Ademas, se les viene lo que es llamando...jaja...me da risa hasta escribirlo..."Panchitas!" jajaja...ay, que risa, Condoleezza.
ResponderEliminarIntuyo que, como por el agua baila el perro (lo decia mi sabia abuela), que dame pan y dime tonto, pues dame chorizo y dime gilipollas (lo dice mi hermano Sr.Alcalde), y como 2 y 2 son 4 y me llevo una, pues que a lo mejor el hecho de que aqui no se den propinas pues desmotiva, y non se encuentra uno con casos de pelicula de Bogart como el del camarero del Flyingfish de 1st Av., Seattle, que te dice entre paternal y canalla, mientras te estira una Turners ("do u like pilsener...?",guiñando un ojo con elegancia): ARE YOU HUNGRY?, despues de lo cual te da una agradable conversacion y te sirve un exquisito crab cake..."Thank u very much, have a good trip back to Spain, and come again soon!" Of course I´ll do...
Aunque tambien puede ser que en esa ciudad que hemos admirado juntos desde la Space Needle se respire, simplemente y no por la fuerza de las tips, sino mezclada con ese aroma maritimo especial, frio y sutil del que hemos hablado, una fundada alegria y ganas de vivir, lo mismo por el hecho de saber que, viviendo debajo de dos volcanes a punto de cabrearse cualquier siglo de estos, somos cadaveres de vacaciones (Matt!), y las penas con smoked salmon, oysters & beers son menos. Pura idiosincrasia de "pioneers",nomasss?...
De estas y otras cosas intentaba convencer, sobrevolando Canada, y en la noche mas corta de mi vida (unas 4h, por volar hacia el sol), a L, una canaria pizpireta y risueña que reniega de Seattle despues de sus primeros 3 meses de estancia en la ciudad. Que no le gusta, coño, que no! Lo que si le gusta muncho es el chocolate. Pero no el Hershey´s americano. El Cadbury´s ingles, undostres, si. Toma, como a mi. Pero no el negro de Cadbury´s, que se llama Bournville, que a mí me encanta. El con leche, pero no el Fruit´n Nut. Pues está riquísimo. Vaya, me acabo de dar cuenta de que sigo, por costumbre ammericana, escribiendo sin tildes. Y de que ESTOY RAMIFICANDO EL DISCURSO! Véis?, os lo decía, que ramifico mogollón!
Bueno, como me he perdido, voy a seguir mañana, ya en Almería, hasta donde me queda otro (no tan largo) viaje, y os contaré de mi vuelta a Seattle en coche y mi apresurada última estancia allí, y de cómo oviesse de arrivar de tan aguerrida manera e mermado de força al bastion de Sea-Tac, onde partiesse donoso a Madridonia, esscalando en Londinia, onde oviesse de coxer, como anecqdoquie, el miesmo aeroplano que el Sennor D.Alexandro de Amenabar.
Y que, si lo tenéis a bien, me permitáis seguir escribiendo todas estas cositas, donde me gustaría cantar las virtudes de NYC y sobre todo de esa Seattle que me ha atrapado inesperadamente. Me hacéis corresponsal?
En fin, que esto es lo que viene siendo pues ya un missing America que paque, y los dias que hemos pasado juntos pues como inolvidables, habrá que repetir soon...
Besos y abrazos
P.D.: Sprockett, en el avión casi se me quedaa...LA LENGUA COMO UN CATÉTEEEEEEEERRRRRRRRR!!!!!