Los preparativos
Ka se marchaba a Turín a un congreso de lo suyo. Lo sabíamos con suficiente tiempo de antelación, de manera que estuvimos barajando distintas posibilidades. Desechamos la idea de comprometer a las abuelas y pegarnos una semana de luna de miel, la de comprometer a la gente del trabajo y viajar todos juntos desde el primer día comenzando la ruta en Turín, queríamos visitar a la familia italiana y los sapitos iban a coincidir con nosotros unos días allí, en Italia, así que comenzamos a trabajar sobre ello. Y de repente, nos asaltó la idea de un compañero de viaje - que estuvo a punto de serlo ya en el periplo americano pero que finalmente por distintos motivos no vino - JR.
Decididos los componentes de la expedición había que trazar una ruta. Lo ideal con un coche de alquiler es dibujar una especie de círculo sobre el mapa que comienza y termina el el aeropuerto de Bérgamo-Milán - donde recogemos y entregamos el vehículo - y pasa obligatoriamente sólo por un punto: el Lago di Como.
La falta incial de no sé qué - quizá previsión, quizá comunicación, quizá consenso - nos mostró como mejor alternativa el diseño de la ruta en sentido inverso a las agujas del reloj. Pero esto mejor debería explicarlo JR, que fue quien se encargó del tema.
Ka se marchaba el 28 de junio pero yo no tenía vacaciones hasta el 1 de julio, de manera que JR, la "pequeña S" - en adelante S - y yo volaríamos desde Granada el primero de julio.
Los días que S y yo estuvimos sin Ka no fueron mal, las noches, tampoco... Ka había preparado todo lo relativo al cuidado de S antes de marcharse, con instrucciones concretas... incluso su maleta, que iba repartida entre las de papá y mamá. La ropa, los pañales para los primeros días, comida, calientabiberones, estropajo, lavavajillas... todo lo que se puede necesitar.
Efectivamente, dos tercios de nuestras maletas eran cosas de S, y el resto, nuestras.
Pero después de las dos primeras noches durmiendo del tirón sin mayores problemas, alguna molestia decidió aparecer sobre las tres de la madrugada. S se despertó y no pudo conciliar el sueño hasta las cinco. A las siete me levanté a darle el biberón-desayuno - que se lo toma dormida - y a las ocho llegaba JR para partir a las nueve.
Así que con sólo cinco horas de sueño y mal distribuidas conduje hasta el aeropuerto de Granada.
F sapito nos dijo que tomando la salida del aeropuerto, pronto puedes encontrar una gasolinera de color verde - creo que es una BP - que se llama "las calesas". Tienen parking vigilado a 4€/día y por 50€ un bono mensual. Es como un tercio de lo que se paga en el parking del aeropuerto y te llevan con una furgoneta a la puerta de embarque, de forma gratuita.
Bueno, ya estamos en el aeropuerto. S ha estado durmiendo casi todo el viaje en coche...Para quien no lo conozca, este es JR - nuestro querido compañero de viaje -.
Hay montones de detalles que se me quedan por contar... JR ¿querrías hacernos el honor?.
Besos y abrazos
One
No quiero ser turista
Hace tiempo decidí que, en la medida de lo posible, no quiero ser turista; al menos, no quiero ser un turista de tour-operador, de esos que tienen que hacer, porque sí, lo que una falsa tradición dicta y lo que unos folletos de agencia de viaje promocionan: montarse en un autobús descapotable que recorre una ciudad mientras te cuentan cuatro anécdotas y tres chascarrillos. Por eso, cuando One me presenta la idea de embarcarme en un viaje por el norte de Italia, en plan tranquilo y siguiendo el horario que determine S, no me lo pienso demasiado. ¡Me apunto!
* * *
Los billetes del avión ya están comprados.
THANK YOU FOR BOOKING WITH RYANAIR
YOUR RESERVATION NUMBER IS: XXXXXXX
ITINERARY/RECEIPT - All times are local.
GOING OUT
From Granada-Jaén (GRX) to Milan (Bergamo) (BGY)
Wed, 01Jul09 Flight FR4648 Depart GRX at 13:45 and arrive BGY at 16:20
COMING BACK
From Milan (Bergamo) (BGY) to Granada-Jaén (GRX)
Sun, 12Jul09 Flight FR4647 Depart BGY at 10:45 and arrive GRX at 13:20
Ya sabemos que volamos a Bérgamo desde Granada y que regresamos a España partiendo también de Bérgamo. Ahora hay que diseñar una ruta: ¿vamos a Florencia? ¿A Venecia? ¿A Bolonia? Veamos: la clave para decidir la ruta es procurar no montar a S en un coche y meterle tropecientos kilómetros en el cuerpo. Partiendo de esa premisa, es evidente que el círculo se reduce. Tampoco queremos plantear un viaje que nos obligue a hacer colas inacabables para ver un cuadro, por conocido que sea ese cuadro. Y descartamos también hacernos una foto delante de una torre inclinada. ¿O no lo descartamos finalmente? Poco a poco, Venecia, Florencia, Pisa y Génova se caen de la posible ruta mientras que Parma, Verona y el Lago de Garda ganan puntos.
* * *
Decidimos que Ka, One y yo llevaríamos una maleta grande cada uno; además, cogeríamos otra más pequeña que la haríamos pasar como equipaje de mano en el avión. S no llevaría equipaje; ella, por sí sola, era considerada por la compañía aérea como un equipaje de mano que había que llevar en brazos.
* * *
Preparé mis dos maletas en un rato; tampoco se tarda tanto en meter una camiseta y una muda de ropa interior para cada día de viaje, una sudadera, tres pantalones, un chubasquero, unos tenis, unas chanclas, un bañador y una bolsa de aseo. Aún quedaba mucho espacio libre, así que llamé a One la tarde anterior a nuestra partida y me ofrecí para meter en mis maletas alguna cosa de S.
El día D, a la hora H, llegué a Retamar listo para iniciar la gran aventura italiana. Metimos alguna cosa de S en mi maleta grande. En cuestión de minutos, la maleta pasó de pesar nueve kilos a superar ligeramente los quince. ¿Es que esta familia no sabe que en Italia también venden potitos?
— No vaya a ser que a S no le gusten los potitos italianos —me argumentaron sus papás—. Es preferible que, al menos, nos llevemos unos cuantos potitos españoles.
Como uno tampoco tiene mucha experiencia en esto de los potitos, acepté ejercer de portador de potitos españoles. La cosa es que, al final, también dos tercios de mis maletas llevaban cosas de S. Ahí estaba yo, transportando potitos, sandalias de la talla 20, intercomunicadores de bebé, cargadores de teléfonos y más potitos.
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Partimos a eso de las nueve de Retamar. Para que a S se le hiciera más ameno el viaje, One puso el disco de Miliki cantando la tabla de multiplicar.
JR