jueves, 23 de agosto de 2007

Día tercero.


También tenemos fotos por la mañana, con la marea baja.


¡Qué sitio tan poco peligroso! - pensareis - pues claro, y bien bonito.



Nos fuimos desde allí (Salt Creek County Park) hacia Lake Crescent, por donde estuvimos paseando. Para llegar a las Marymere Falls tuvimos que atravesar uno de los bosques más bonitos que hemos contemplado,



y en el camino nos vinieron persiguiendo unos chinos cuyos hijos (un niño y una niña) no paraban de gritar. Ka cree que es porque de pequeños tuvieron una enfermedad que les hace actuar de esa manera.


Al mediodía pretendíamos llegar al extremo noroeste de la península y comer allí, pero había obras en la carretera y nos estábamos retrasando demasiado, de manera que decidimos comer en Neah Bay. Un perro indio se nos acerco pidiendo comida
- Jau!, Yo querer comida
- Lo siento, no entiendo perro ingles - le dije -
- Yo no ser ingles, ser indio
- ¡Vaya!, pues menos todavía.



En el pueblo estaba el Museo Makah, que recibe el nombre de la tribu que habita aquella zona. Según Ka, de pequeños debieron pasar alguna enfermedad que les hace tener cara de cabreados.

Allí nos enteramos de algunas cosas interesantes, a saber:
La tribu Makah vivía fundamentalmente de la pesca y el posterior secado con sol y sal de la carne. Pescaban muchas clases de pescados pero el más destacable, sin duda, la ballena. Los señores se metían en una barca y se largaban al mar a hincarle arpones a las ballenas. Hay que tenerlos bien puestos... El caso es que el gobierno americano prohibió el uso de la técnica ancestral que usaban y la tribu quedo desolada - otra tradición menos - Pero entonces llegaron los de la WSU, los arqueólogos, y descubrieron restos de un poblado Makah - mas antiguo que los colonos - y los utensilios para cazar ballenas estaban allí. De esta manera, habían demostrado que era una técnica con arraigo histórico, volvieron a permitirla y la tribu encontró de nuevo la felicidad - aunque sus caras no la reflejen por la enfermedad que pasaron de pequeños -.

Debíamos ir al camping de Ozzete en la playa de Ozzete – donde se encuentran los restos arqueológicos - pero cuando llegamos estaba completo, así que tuvimos que recular y tirar para el Mora Campground. Empezó a llover y la noche se echaba encima, de manera que compramos cena para llevar en un sitio de carretera a 5 o 6 millas del camping.

El camping resultó ser el más bonito de todos los que hemos visitado. Al llegar escogimos la parcela


pero al ir a pagar no teníamos suelto. Creo que ya conté cómo funciona lo de pagar en el camping: coges un sobre, lo rellenas con tus datos, metes la pasta dentro y el sobre dentro de un buzón. Pues no teníamos suelto - manda narices - así que... vamos a preguntar a los vecinos; y todos simpatiquísimos pero nadie tenía, ¿de qué sirve tanta simpatía cuando lo que se busca es eficiencia?. Vamos a buscar al vigilante y no lo encontramos. Bueno, vallamos a lo de la comida para llevar - 5 o 6 millas para allá y otras tantas para acá -. Cuando cumplimos la misión, ya montada la tienda y pagada la parcela, advertimos una placa sobre la mesa donde rezaba una inscripción que llamaba la atención sobre la importancia de no dejar comida sobre la mesa o en el interior de la tienda, pues en el bosque habitan pumas y osos, que atraídos por el olor de la comida podrían organizar una buena.

Aquella noche no hacía frío, tampoco paró de llover y al amanecer, empezamos a escuchar pisadas de animal merodeando por nuestra parcela. Cuando acumulamos suficiente valor para abrir la ventana de la tienda y asomar el ojo de la cámara, encontramos esta impresionante fiera, aunque por suerte, no parecía dispuesta a comernos.


En USA, cuan raros son!

Aquí hay montones de coches de la administración. En USA si no tienes coche no puedes hacer nada, porque las distancias son millamétricas y cualquier ciudad de 20.000 habitantes tiene más superficie que una española de 200.000. De manera que jardinero, trabajadores de mantenimiento, etc. de la uni, llevan coche de la uni, y en todos estos coches se puede observar una pegatina en la parte trasera donde pone: How is my driving? (¿Cómo conduzco?) y un numero de teléfono donde puedes llamar si te apetece comentar algo sobre x coche.



El personaje. El corredor.

Hoy presentamos a un personaje que aparece siempre a la misma hora por el lugar donde solemos comer. Llega corriendo, la mayoría de las veces acompañado por una o dos personas. Hasta aquí normal, pero es que siempre viste igual... y parece que suda... ¿
Habéis visto el móvil?


Besos y abrazos

Ka & One

1 comentario:

  1. Buenasss

    Que sitios!!!, no hemos tenido mucho tiempo para seguir vuestras aventuras por el pais de los "Cuan raros son", a ver si ahora que llegan las vacaciones nos ponemos al dia

    Abrazos

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