La primera gran ruta
Vamos a ver si os puedo poner al día en una sola entrada.
El viernes fuimos temprano a hacer las tarjetas de identificación que habéis visto en el post de Ka. La mía realmente no sirve para nada, quizá para no tener que llevar el pasaporte – que lo sigo llevando – por si te para la poli – que rápidamente reconozcan que eres miembro de la comunidad escolar – para sacar cositas de la biblio – pero no me dejan llevarme la conexión de internet a casa -. A Ka sin embargo, le dan vueltas gratis por el pueblo y el campus, vamos que tiene subvencionado el autobús al 100%.
Tuve la entrevista con W – si la vieras Leo, no es nada sugerente – pero me ayudó mucho – creo -. Me ofreció clases de 50’ a $30, un total de cuatro, con una profesora de la WSU. Y además me dijo que en la biblio del pueblo hacen clases gratis 3 o 4 días a la semana. Mañana me pasaré y ya os cuento.
Por la tarde con Dr T fue todo muy bien. Me esperaba en su despacho que tiene estas vistas
Tuve la entrevista con W – si la vieras Leo, no es nada sugerente – pero me ayudó mucho – creo -. Me ofreció clases de 50’ a $30, un total de cuatro, con una profesora de la WSU. Y además me dijo que en la biblio del pueblo hacen clases gratis 3 o 4 días a la semana. Mañana me pasaré y ya os cuento.
Por la tarde con Dr T fue todo muy bien. Me esperaba en su despacho que tiene estas vistas

Fue lo primero que me mostró, con gran orgullo por cierto.

Resaltable del tour por el edificio es que tienen por lo menos 40 cabinas de estudio; que dan clases de piano en clavinovas – aunque no todas – pero es suficientemente curioso como para parar a explicarlo:
En un aula grande tienen 16 clavinova (pianos eléctricos no aptos para estudio profesional), 15 para 15 alumnos – cada uno conectado a un ordenador – y uno para el profe que desde su ordenador controla a quién escucha por sus auriculares, y si lo hace mal le manda una descarga al dedo que él decide. Esto último no es cierto – al menos que yo sepa – pero tampoco sería mala idea ¿eh?. Le pregunté – o eso pensé yo – si allí se daban clases de piano – por lo de los clavinova, porque son estudios superiores – y me dijo que sí, aunque luego visitamos aulas de piano con pianos – bastante viejos por cierto – pero de verdad. Igual era la clase de composición, no sé.
Tienen un auditorio pequeño con un aforo de sólo 300 espectadores, pero bien preparado, con foso, camerinos… ¡qué envidia!.
Pero lo verdaderamente increíble es el estudio de grabación:
¡Qué barbaridad! ¡Realmente a lo bestia!
Hemos hecho buenas migas, estuvimos tomando café y me enseñó qué debía hacer para tomar un solo con hielo. La gente de aquí es increíblemente generosa, a las dos horas de conocernos me estaba ofreciendo un coche que dice no usar a menudo, creo que me va a costar más que me deje sus Monettes (unas trompetas carísimas que se fabrican por encargo) tiene las 4: sib, do, mib y piccolo… ¡maldito!.
A tomar café vino con nosotros una compañera profe de canto – que asombrosamente se comportó como una persona normal – y estuvimos hablando de Sevilla, de Carmen – la ópera – de la playa, de Almería… También me preguntó Dr T si me apetecía hacer un clinic con sus alumnos, y le dije que sí.
Así que aquí tenéis a mi nuevo amiguete el Dr T posando junto a su mini-truck en una de las calles principales de la WSU.
El sábado ¡Uy, pero si el sábado ya lo ha contado Ka! ¡Mejor, tan sólo añadiré algunas cositas!
Lo del coche es lo más sobresaliente. Aquí las distancias son millométricas (palabra inventada que espero que se entienda), los autobuses bastante más caros de lo que esperábamos, el avión prohibitivo – sólo una compañía… - y en la bici, con la tienda de campaña, el colchón inflable, los mapas, las guías y las gorras… no es que no podamos ir, pero…
En fin, ya sabéis que nuestra intención era comprar un coche para luego venderlo y finalmente haber gastado unos $1.000. Pero echando cuentas, los coches que estaban a nuestro alcance no eran precisamente la truck; aquí no te dan garantía – si has pagado el coche y no arranca, te lo comes con patatas – En definitiva, que hemos alquilado en principio por dos semanas, y luego cambiaremos de auto para el próximo mes… y será muy chulo – no tanto como la truck pero…-
Porque al final lo de la truck no resultó buena idea. Eso chupa una barbaridad inconfesable y ¿os lo podéis creer? ¡no tiene aire acondicionado!
Así que aquí tenéis a los felices arrendadores en “el coche de la libertad”, al cual habrá que erigir un monumento como mandan en este país.
Y he aquí el citado Subaru Legacy
Con aire acondicionado, control de crucero, cambio automático, un retrovisor electrónico que además lleva brújula – muy útil por cierto en un país donde las carreteras son muy muy rectas – y un consumo bastante comedido.
Pues el domingo fueron 330 millas.
Nos fuimos dirección N hacia Spokane, por la US195. Pasamos Spokane y llegamos hasta el monte Spokane, de 5.851 pies – algo menos de 2.000m – La mañana estaba con algo de neblina y las fotos están un poco saturadas, pero creedme que la vista es abrumadora.
Por encima de Spokane hay un pinito verde, ese es el monte.

Dicen que desde allí se pueden divisar tres estados, pero no creo que podáis apreciarlo en las fotos, ni siquiera yo aquí, en grande, lo tengo nada claro. Y el olor es… pino fresco con un toque que no sabría describir, como un perfume de mujer.

Comimos allí porque estos americanos lo tienen todo preparado en cualquier sitio – digo en cualquier – te encuentras mesas con bancos para comer, y en un montón de sitios, barbacoas. Aquí todos los edificios tienen barbacoa, y el nuestro dos – de Linares -.
Pues eso, que comimos en el monte y paseamos por la cima. Pensamos ir a la ciudad pero estando tan cerca de ese pedazo de lago… ya sabéis que nosotros somos más de campo.
¡Rumbo a Coeur d’Allene Lake!

La provincial 97 de Idaho resultó ser una carretera preciosa. Bordea el lago sinuosamente – lo que hace que la velocidad media no supere los 50Km/h – dando tiempo a recrearse en el paisaje.
Tiene sitios curiosos:
El embarcadero
Ahí está nuestro coche. Luego nos dijo que habia pasado miedo.
Un chavalito volando
… y personajes curiosos, destacando sobre cualquiera que merezca la pena nombrar, el dueño de esta truck.
¡Qué suerte que sean tan amables, porque si fueran como alguno que yo me he encontrado en el Zapillo… y con la metralleta en el coche!
De vuelta por la provincial 3 hacia la 6, después la 66, Moscow, Pullman.
Antes de llegar, paramos a cenar. Creo que desde que trabajé en Córdoba – hace 11 años ¡saludos Manu! – no me he vuelto a tomar una hamburguesa en McDonalls. No era McDonalls, pero enseguida recordé el olor a patata congelada poco frita y el sabor a pepinillo. Era capricho mío, podíamos haber seguido y cenar en casa, o simplemente haber escogido otro menú, otro lugar. ¿Sabéis por qué les ponen esa cantidad de salsa a las hamburguesas? Para no enterarse de que comen plástico.
Estoy dispuesto a darles tres oportunidades. ¡Strike 1!
Bueno, pues hoy se ha suavizado bastante la temperatura y yo he decidido tomarme el día con calma, así que después de mi rutina habitual, he decidido quedarme en casa para descansar de la paliza del finde.
Si me permitís, repasaré brevemente lo últimos comentarios:
JR, no me extraña que pienses que no es Seattle – manejando cartas del S XVIII – no obstante, te diré que si hago fotos al despegar de Madrid-Barajas y digo que es Madrid, espero que se me permita esa pequeña licencia, entre otras cosas porque quien hace la tesis no soy yo, sino Ka. Además, tampoco creo que esté engañando a nadie… ¿debo recordarte que eres tú el que está de año sabático? Si quieres seguir con este tema pasamos mejor a canal privado ¿OK?.
Hijo del director, muchas gracias machote por tus elogios. Yo tampoco tengo un verbo fácil – un día te presentaré a Leo y su piquito de oro – pero escribiendo me da tiempo a pensar, además, como todo en la vida, es cuestión de práctica.
¿Qué tal la despedida Leo? ¡Vaya añito, eh! Yo también estoy deseando tocar, a ver si se anima Juvilosa y la liamos de verdad. Por cierto ¿dónde están MA (el Sorrrrrro) y familia?
¡Hola Juvilosa, bienvenida!. Si quieres enterarte bien, empieza desde abajo a arriba, y tómatelo con calma, que la única entrada que voy a retirar es la que avisa de las restricciones.
Cdatuba, ¿Te llevarás la bici a Almería? Podríamos hacer lo que vi ayer, se suben con un coche a lo alto del monte y sacan las bicis. Uno se lleva el coche y los demás a despeñarse cuesta abajo. ¡Vaya deporte!
100tífico, no me gusta que estés triste, y me consuela saber que has pasado por ahí, más conociendo como conozco que la experiencia fue verdaderamente enriquecedora… eso espero, eso espero.
En USA, ¡cuán raros son!
Habitualmente este apartado queda reservado a extravagancias – y tengo muchas en la recámara – pero llevo tiempo observando ciertas cuestiones y como destacable actitud de los raros estos, querría señalarlas.
Se trata del especial cuidado con el que dotan las ciudades, los edificios y hasta el campo para que los minusválidos puedan llegar hasta el último rincón.
Desde donde tomamos ayer esta fotografía es un lugar entre pinos, a 800m de un parking con dos zonas para minusválidos, fuente bajita, aseos y un sendero asfaltado de 1 m aproximadamente de ancho, para que hasta estas vistas también puedan llegar. Sé que tienen muchos veteranos de guerra y es una obligación moral para con ellos, pero sigue siendo una actitud de todo punto admirable.
Besos y abrazos
Vuestro tío Matt.
Guau! que finde tan chulo.
ResponderEliminarEl mio fué algo peor, en el postre de la cena de la despedida de mi cuñado y como colofón a una semana que he pasado muy resfriado, me dió una diarrea del trece y a la una de la mañana, (nada mas, esto es España), me tuve que ir a casita.
Que sitios tan bonitos.
Lo de los pianos ya me lo habian contado de otras universidades, alli por lo visto, los pianos de cola son cariiisimos.
Besos y abrazos.
L
A por cierto MA está en Baeza. Yo los vi la semana pasada y me dijo que iba a mirar el blog. No se nada mas.
ResponderEliminarPepe está volviendo hoy de Italia, en cuanto se instale seguro que se engancha.
Mas besos.
L (piquito de oro)(esta te la tengo guardada)
Y encima se queja la tia de que no puede hacer el camino de santiago.. será.. seráááá!!!! Que envidia me dais!!!
ResponderEliminarMi finde ya lo conoceis, en Madrid, mucho concierto, mucha distraccion, buena compañia y alguna que otra comedura de cabeza. Que poco a poco se hace mas llevadera...
Prefiero el Subaru antes que la truck, pero si tengo que elegir... elijo a ruperta!!!
Abrazos a puñaos!!!
How are you doing?
ResponderEliminarEl diario de Cristóbal Colón se está quedando ridículo al lado de la pormenorizada descripción que estáis haciendo de vuestro viaje a las Indias.
Sobre los pianos:
¿No recordáis la serie Fama (Fame)? El profesor Shorofsky ponía a una docena de alumnos a tocar a la vez la misma sonata o la misma reducción de una sinfonía de Beethoven. No han sido capaces de arreglar eso en 25 años.
Pero sé prudente, Juan, y no des ideas. Nuestros gobernantes son especialistas en copiar lo malo de los sistemas educativos del resto de los países. Como se enteren de que es posible sentar a 15 niños a tocar el piano a la vez -por inútil que eso sea-, lo implantan en nuestros conversatorios.
Leo: échate a temblar. Imagínate 15 niños maltocando, cada uno por su cuenta, la primera sonatina de Clementi. ¡El horror multiplicado por 15!
Seamos felices.
JR
Va a ser el primer comentario de Raquel, hehhmana y cuñada de estos americanos.Besoooossss
ResponderEliminarPues por fin lo he conseguido, americanitos mios, el poder expresarme en este blog.Gracias one, por tu ayuda.Y ten cuidadin con el coche, que si, que son muy raros conduciendo.Diferentes.En Alemania tambien lo son.Os quiero.
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