viernes, 7 de diciembre de 2007

¿No podemos coger un avión sin más? II

Al contratar el vuelo de vuelta nos propusieron hacer trasbordo con sólo cuarenta minutos de margen. Pensamos que era poco tiempo, de manera que finalmente decidimos esperar al siguiente, aunque fueran cinco horas y media de butaca de aeropuerto.


La paciencia es la madre de la ciencia.


¡Por fin un vuelo que sale como debe!


Aquí las azafatas.


El atardecer.



Una ciudad...


Llegamos a Newark y veinte minutos avanzando por tierra dentro del avión hasta encontrar la puerta de desembarque. ¡Venga, vamos a por las maletas!.

Es cierto que todos los aeropuertos son iguales, bastante intuitivos y fáciles de recorrer siguiendo las señales. Enseguida llegamos al lugar de recogida de equipaje, reconocimos nuestro número de vuelo y poco a poco volvimos a agruparnos todos los que veníamos de Seattle. El avisador luminoso se encendió, comenzaron a salir maletas y a dar vueltas por la cinta transportadora. Los viajeros las seguían con la mirada y no pasó mucho tiempo hasta que la cinta volvió a parar, la sirena luminosa se apagó y nuestros compañeros de avión se alejaron con sus maletas… por distintos trayectos, con distintas cadencias…

¡No me lo puedo creer!. Esta vez no nos pasa lo que en Pullman, les voy a pedir un certificado, un neceser y voy a poner una reclamación, además de llamar al seguro. ¡Busquemos el mostrador de Horizon Air! ¡Ah! ¡Ahí está!

O - ¡Leche, no hay nadie!
K – Voy a buscar alguien que nos explique
O – Vale, yo espero aquí por si viene el tipo
Al encontrar a un chaval con chaqueta y pinta de trabajador del aeropuerto, Ka se fue hacia él y le dijo:
K – Mis maletas no han salido
- ¿Eres Ka Tal y Cual?
K – Sí.
- Por favor, ven conmigo.
Fueron hasta donde yo esperaba, abrió una puerta y sacó nuestras maletas, que llevaban cinco horas y media esperándonos. Efectivamente, llegaron en el vuelo que nosotros decidimos no tomar por prudencia.
O – Sólo una cosa más, ¿Dónde podemos tomar el Supershuttle?
- Al fondo a la derecha tienen unos teléfonos, busquen el código marquen y hablen con ellos.
K&O – OK, gracias.

Moraleja:
Si tenéis que coger varios vuelos para llegar a vuestro destino y están operados por la misma compañía, no debéis preocuparos por si se retrasa el primero, ya que la compañía se hace cargo y te mete en el siguiente. Distinto sería si los vuelos estuvieran operados por distintas empresas.


SUPERSHUTTLE. No olvidéis este nombre si vais a New York.

No encontrábamos los teléfonos así que volvimos a preguntar. “Ahí están” – nos dijeron los del mostrador – “Gracias, adiós” – respondimos -.

En el teléfono.
- Hola, tenemos una reserva a nombre de One Tal y Cual, número x.
- Vayan a la puerta y esperen una hora aproximadamente.
- ¿Una hora?
- Sí, lo siento…

Una hora en una puerta de llegadas de un aeropuerto neoyorquino da para ver muchas furgonetas con rótulos que empiezan o terminan por shuttle, pero la azul con letras amarillas no llegaba… y estaba pagada.
- Son las 00:00 (hora local). Vamos a llamar.
- Espera tú aquí con las maletas por si viene y yo voy a llamar otra vez… - al rato - No hay manera, no lo cogen, pero ahí hay un chico que lo espera también y dice que le han dicho cuarenta minutos más – me dijo Ka -.

…Cuarenta minutos más tarde
- Voy a llamar yo… Oiga, soy One Tal y Cual, tengo una reserva…
- Coja un taxi
- Llevo esperando desde hace casi dos horas, no me puede decir ahora que coja un taxi, además ya está pagado.
- ¿Es usted One Tal y Cual?
- Sí
- Perdone, tengo un coche buscándole, un momento…en 30 minutos está ahí.

Mientras tanto, dos policías come-rosquillas se habían encargado de organizar un buen atasco frente a nosotros, lo que hacía prever que los treinta minutos podrían alargarse. ¿Os acordáis del padre de “Cosas de casa”? Pues la mismita pinta.

01:30. Llega otra chica con Supershuttle contratado y le contamos lo ocurrido. “Pues yo cojo un cab ¿lo compartimos?” – pregunta al otro chico, que iba también a midtown – “OK” – dice él -.
“Vamos a pillar un taxi y ya reclamaremos” – decidimos -.
- ¿Cuánto por ir a downtown, al Exchange Hotel?
- $65
- OK
Por cierto, los taxis que salían de este aeropuerto eran blancos… y llegamos al hotel a las dos de la madrugada - ¡Ya está bien! –

- Hola, tenemos una reserva…
- Wachu wachu wachu.
- ¿Cómo, perdón? “¿De dónde ha salido este tío? ¡Vaya acentito! ¿Le importará si le digo que se saque el chicle de la boca?” – pensé -.
- Identificación, una tarjeta de crédito…
- Tome
- No funciona.
- ¿Qué?
- Lo intentaré de nuevo… no, su tarjeta no funciona.
K – Inténtelo con la mía.
- Tampoco va.
O - ¡La madre que parió al bombero! – en español –. A ver con esta – en inglés -.
- Bien, ésta sí.
O – Por cierto, ¿hay algo para mí?
- No, bueno sí, ha llamado José y quiere que lo llame a este teléfono lo antes posible.
O - ¿Lo puedo intentar ahora? – eran las 02:00 -.
- Si quiere… aquí está el teléfono.
O – No responde, volveré a intentarlo mañana.

No vamos a descansar, habitación 807.

Buenas noches.
Besos y abrazos.

2 comentarios:

  1. Menos mal que es por placer, porque el que tenga que estar a cierta hora en tal sitio por negocios o algo no llega en la vida!

    Abrazos puchos!!!

    ResponderEliminar