lunes, 25 de junio de 2007

La visita del americano


C, el americano, es toda una eminencia. Uno de esos señores que se dedica a recorrer el mundo dando conferencias, explicando la aplicación de su trabajo al día a día y trabajando porque se pueda hacer cada vez en más lugares. Leyendo sobre él, uno podría pensar que es una persona inaccesible, tanta publicación, tanto reconocimiento alrededor del mundo… pero… no voy a sacar conclusiones aún.
Su visita estaba programada para una fecha determinada y venía acompañado por su señora (la señora C). Por desgracia en el último momento la señora C enfermó y tuvieron que retrasar el viaje de C y cancelar el de la señora C. - De alguna manera este periplo americano quedará marcado por los cambios de planes. - A la semana siguiente de la fecha que en primera instancia se consideró, - cuyo fin de semana estaríamos con J el inglés haciendo el cursillo de trompeta que se prolongó hasta el lunes – el miércoles de esa semana, llegó C el americano.

Carolina, M y R lo tenían todo programado al milímetro. Hicieron visitas a centros de eso que hacen ellos… incluso a otros centros de cosas distintas. Programaron el trabajo para la estancia y el sábado, aprovechamos para dar una vuelta por la provincia. Por primera vez en mis nueve años cumplidos hoy en Almería – sí señoras y señores, hoy cumplo nueve años como Almeriense, que no suena tan bien como los diez que pensaba en principio – pues eso, por primera vez fui a Mojácar pueblo. Venía con nosotros Dolfi, almeriense de pro y buena conocedora no sólo de los lugares sino de sus habitantes. Allá por donde va sabe de alguien que te pueda informar y haciendo gala de sus artes nos dejamos llevar a “Neptuno Beach Club”, que a pesar de su nombre es un chiringuito, pero vaya chiringuito. Junto al mar – como es propio – con cenadores independientes para cada mesa – un toque de intimidad – un servicio rápido y eficaz, y unos espetos que te caes de espalda – esto es un juego de palabras –. ¿El precio? A la altura – otro juego de palabras –. No, lo cierto es que con vino de 18€ y una cerveza por cabeza, comimos cuatro personas por 120€.

Bonito ¿verdad?
Pues la conversación estuvo muy a la altura. Me llamó la atención que C, cuando exponía una idea terminaba diciendo con interés - ¿y vosotros qué opináis? -. Y hablamos de cosas serias: la vida, la música, la jubilación, las vacaciones; de no tan serias: el trabajo; bromeamos con el vino y sobre todo, disfrutamos de un día estupendo en buena compañía.

Pues resultó ser un personaje no sólo interesante sino entrañable.

Al día siguiente se fueron a Lérida y parafraseando a Leo: hasta aquí puedo leer.

3 comentarios:

  1. jajajajaja
    Bueno chcos, pues si que fue un dia estupendo, con horas horas de grata conversación en la que disfrutey aprendi muchisimo ¡gracias!

    ResponderEliminar
  2. Oye: la bici esa me parece muy chula para pasear entre las ardillas, perdices, conejos y demás fauna silvestre que teneis por alli. ¿no te recuerda un poquito los paseos por "la sierra perdida".

    ResponderEliminar
  3. Oye: la bici esa me parece muy chula para pasear entre las ardillas, perdices, conejos y demás fauna silvestre que teneis por alli. ¿no te recuerda un poquito los paseos por "la sierra perdida".

    ResponderEliminar