Decírselo a la familia.
A medida que nos íbamos haciendo a la idea empezamos a comentarlo, a los amigos, en el trabajo, a los amigos del trabajo (esto ya lo había dicho, obviamente)… aunque siempre con discreción y cierto recelo, como pensando que pregonarlo a los cuatro vientos pudiera resultar contraproducente de alguna manera. Pero acordamos decírselo a la familia cara a cara para resolver todas las cuestiones y sobre todo, para ahuyentar los miedos: al viaje, al idioma, al país lejano, a lo nuevo… era un tema delicado.
La primera fue la familia de Carolina. Recuerdo la mesa puesta en la sala de estar, pasado el aperitivo ya todos sentados degustando la fantástica cocina de mamá, marcamos con un levantar de cejas el comienzo de la confesión. En un diálogo fluido nos turnábamos la exposición, presentamos la idea, explicamos los detalles y cuando preparados esperábamos el - ¡Cómo vais a hacer algo así! – nos sorprendieron con comentarios del tipo: Sabíamos que esto ocurriría tarde o temprano; ¡Qué interesante! Y ¿dónde dices que es?; ¡Vamos a buscarlo en el Atlas!.
La segunda fue más surrealista aún. Esta vez en casa de mamá (mi mamá), toda la familia menos la “familia sapo” (que ya estaban al tanto), en el salón, alrededor de la mesa, comiendo, una escena parecida a la anterior. Y digo:
- Pues el verano que viene nos vamos a Estados Unidos un par de meses.
- Ah, qué bien. ¿Me pasas el pan?
Acostumbrados a los múltiples viajes por toda Europa de mi querida hermana se han insensibilizado a estas cosas, o quizá no tenga tanta importancia como le dábamos.
Lo cierto es que después de soltarlo nos sentimos mucho mejor, más teniendo en consideración que las reacciones estuvieron muy por encima de lo que augurábamos. Quizá confundimos los que creíamos que serían sus miedos con los nuestros, y tras su reacción descubrimos cómo ellos confían plenamente en nosotros.
Para no confiar en vosotros! Despues de que la embajada americana se asegurase completamente de que mi hermana no es una amenaza terrorista, ni una experta en armamento quimico, ni se trago de pequeñita una bomba nuclear... o nos ha tenido engañados todo este tiempo???
ResponderEliminarBueno, espero que puedas/sepas controlarla, por el bien de la primera potencia mundial... (si no la controlas tampoco pasa nada, no nos vamos a poner sensiblones a estas alturas de la pelicula!) ^_^
Abrazos a puñaos!