martes, 11 de septiembre de 2007

Día octavo.

La llegada de Gobo ha cambiado algo que no sabemos muy bien qué es. Parece que volvemos a hacer vida a la española: hasta tarde de cháchara, levantandonos los últimos del camping... ha tenido las santas narices de traer dos botellas de vino español, y una de aceite de oliva virgen ¡exquisito! ¡Qué maravilla!


No muy temprano, nos vamos hacia Seattle y aparcamos junto a la Space Neadle. Entramos, echamos un vistazo a la tienda y subimos...


¡Vaya vistas!

Ka estaba mejor, parece que las pastillas estaban haciendo su efecto.
Pasamos un buen rato tomando cientos de fotos. Bajamos al restaurante giratorio. ¡Qué mareo! No teníamos reserva para comer, de manera que lo hicimos en un sitio cercano, de pescado, "Steamer's" y degustamos salmón y pescaditos fritos. La verdad es que tuvimos que comer por la calle, porque habíamos comprado billetes para subir en el Pato y dar una vuelta por Seattle.


Los patos son unos vehículos anfibios de los que utilizaban muchos ejercitos para los desembarcos, que te dan una vuelta por Seattle y luego te meten en un lago. Fue muy divertido y el Sr Pato, - el conductor - tenia mucha marcha...


Queríamos tomar un café y tras varios intentos fallidos, terminamos otra vez en Elliott Bay Book Co, la cafetería donde comimos ayer. Aunque esta vez paramos a echar un vistazo a los libros... y claro, cerraron la cafetería.


Algo de la comida había afectado a Ka, ahora si que no podía ser el queso.

En Occidental Square hicimos unas fotos y pusimos rumbo a Pullman


Iba siendo la hora de cenar, de manera que decidimos parar en un pueblo que nos pillaba de paso - gracias JR por la información - llamado Roslyn. Algunos de vosotros lo recordaréis con el nombre de Cicely, donde vivían Joel Fleischman, Maggie O'Connell... y compañía. Fue emocionantísimo porque aquello - en contra de lo que pensábamos - no esta nada explotado y fue bastante difícil encontrar las señas de identidad que aún se conservan


Siguiendo el camino descubrimos que Gobo no era él, sino un abuelo que se dormía mientras le hablaban y se le caía la babita.


Al llegar a Pullman nos pusimos a ver fotos - unas 1500 - y para pasarlas mejor, una botella de vino y cervezas. Nos acostamos a las 4h30'. Lo que yo te diga, vida española. ¡A ver quién es el bonico que se levanta mañana a las 8!

Besos y abrazos

2 comentarios:

  1. Por la hora en la que escribo esto, y que recuerda los relojes del blog, bien podría ser que estuviera en Pullman cenando.

    ¿Os habéis dado cuenta de que al pasar por Roslyn habéis atravesado la Alaska televisiva? Añadid otra muesca al cinturón: habéis estado también en "La Última Frontera". Ya sabéis: North to the Future.

    Sed felices

    JR

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  2. ¿Y por qué nos cerraron la cefetería en la Eliot Bay Book Company?. Será porque se trata de la típica librería con substancia, de esas que te enganchan y están llenas de secciones, con libros nuevos y usados. Compré uno muy interesante llamado The Good Rain, muy recomendable para aquellos viajeros que acaben de terminar una ruta por el Noroeste americano.

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